No cabe duda que muchos de
nosotros debemos tener un método para estudiar, o deberíamos tenerlo, dado que
cuando emprendemos un estudio, nos encontramos en la necesidad, de asimilar
conceptos nuevos, contenidos algunas veces más fáciles que otros y unos cuántos
bastante complejos.
"¿Alguna vez sentiste que estudiás mucho pero que, al momento de hablar, las palabras se bloquean? No estás solo. Después de años de investigación académica y de recorrer ciudades como Oxford, Berlín y Helsinki, comprendí algo fundamental: el mejor método no es el que más reglas te hace memorizar, sino el que conecta el idioma con tu vida real.
En mis
viajes, desde entrevistar personas en las calles de Barcelona hasta
sobrevivir en un supermercado en Finlandia, puse a prueba cada
teoría pedagógica. Hoy, en esta lección, quiero compartirte el método que
destilé tras años de docencia y observación internacional. No vamos a estudiar
inglés para aprobar un examen; vamos a aprender inglés para que el mundo sea tu
casa, tal como lo fue para mí."
Y a pesar que puede parecer complicado, todo va a depender que tengamos un método para estudiar y poder asimilar nuevos saberes.
En cuanto al idioma Inglés se refiere, quiero pasarte unos cuantos consejos que, a mis estudiantes les explico y les da muy buenos resultados y que podría ser aplicable al estudio de cualquier otra disciplina.
Esta idea, por ejemplo, resulto muy efectiva y puesta a la práctica por mis alumnos. Toma nota (en una hoja de
papel o cuaderno) en forma detallada, las actividades que realizas desde el
momento en que te levantas, es decir, que tiempo te lleva realizar cada
actividad.
Ejemplo:
- Me levanto 6:00 y termino de desayunar a las 7:30 = 1 hora y 30 minutos
- Me voy al trabajo a las 7:30 hasta las 15:00 = 8 horas y 30 minutos
- Me encuentro con mis amigos de 15:00 a 18:00 = 2 horas
- Llego a casa y miro la televisión de 18:30 a 20:30 = 2 horas
- Juego en la playstation hasta que este la cena de 20:30 a 21:00 = 30 minutos
- Ceno de 21:00 a 22:00 = 1 hora y 30 minutos
- Converso con mi familia de 22:30 a 23:00 = 30 minutos
- Me duermo de 23:00 a 6:00 = 7 horas
Con este ejemplo ficticio,
te quiero mostrar que resalta la cantidad de tiempo que invertimos en
nuestras actividades diarias. Sobre este panorama, tu puedes
hacer correcciones, porque puede saltar a la vista que, por ejemplo,
a algunas actividades le estes dedicando, sin darte cuenta, más
tiempo de lo necesario
A lo mejor tienes que
estudiar y te sorprendes a vos mismo pensando que no te alcanza el tiempo
para hacerlo. Teniendo el cuadro de tus actividades
puedes fijarte que, si tu quisieras, sí tendrías tiempo para
estudiar, nada más te queda realizar algunas correcciones, programar tu
tiempo adecuadamente, sacarle alguna actividad media hora o una hora, las
vas sumando y verás que te queda tiempo no solo para estudiar sino también
para realizar a lo mejor otras actividades postergadas.¿Te animás a realizar
una revisión de tus actividades?
OTROS CONSEJOS
A la hora de estudiar los principios gramaticales
que te brindo, puedes usar algunos ejercicios sencillos en forma oral y de tu
propia invención. Estos ejercicios orales complementarios son muy fáciles de
desarrollar basándote en aquellos que se encuentran en las distintas lecciones
de los temas que vamos desarrollando.
Por ejemplo, si estás aprendiendo los tiempos
verbales en tiempo presente con oraciones afirmativas, negativas e
interrogativas, es muy fácil que puedas elaborar otras oraciones basándote en los
modelos que te presento y realizar las mismas rutinas tanto en forma oral como
escrita. Cuando vayas progresando y avanzando con las lecciones, puedes realizar
las mismas actividades ya sea que se trate del tiempo pasado, tiempo futuro,
etc.
A continuación, y al contrario ya estarías en
condiciones de armar una lista de oraciones negativas y cambiarlas a la forma
positiva o afirmativa. Cualquier práctica oral adicional de este tipo te servirá
también para el uso de lo que estás estudiando. En el nivel elemental los
ejercicios pueden ser muy sencillos. En el nivel avanzado, con un poco de
imaginación, a menudo pueden resultar bastante interesantes y prácticos.
Por los muchos años de experiencia que llevo
enseñando inglés, veo que hay una gran diferencia entre un estudiante que puede
hacer los ejercicios que se brindan - como en forma obligatoria – y otra
distinta el poder usar el principio particular y personal de las reglas
gramaticales de práctica para internalizar lo aprendido. En consecuencia, lograr
esa rutina de trabajo adicional en los ejercicios, redunda en el aprendizaje fluido
de una conversación diaria a corto plazo.
Este tipo de práctica resulta divertido porque
en realidad ya se logra hablar el idioma en lugar de simplemente aprender
teoría gramatical. Es aconsejable establecer
algún sistema regular de revisión para que una buena parte de cada lección se
dedique a la repetición del material de la lección anterior. De esta manera, lo
aprendido hoy no se olvidará mañana y por el contrario, todo lo que se ha
estudiado se mantiene constantemente fresco y activo.
Para mayor variedad, y cuando estes más avanzado
con las lecciones, de vez en cuando escribe oraciones en distintos tiempos verbales,
completa, corrige errores, cambia a forma negativa o interrogativa, etc. Cada
estudiante también puede hacer uso práctico de todo lo que estudie, y así el
propósito de este curso, tal como lo he concebido, habrá cumplido su objetivo.



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